sábado, 21 de julio de 2012
¡PROHIBIDO! JEFES INFERNALES
JEFE INFERNAL
En ningún centro se debe permitir personas como ésta.
El síndrome del JEFE INFERNAL es un cliché de algunos manuales. Ya sea que griten, den portazos o sean unos sociópatas, este tipo de personas puede dañar la carrera y la autoestima de los subordinados, al abusar de ellos psicológicamente y enrarecer la atmósfera laboral.
Sin embargo, más perturbador aún es el hecho de que a veces la gente parece preferir tener un mal jefe y pueden llegar a ser cómplices en su comportamiento destructivo. Esta es la idea del libro The Allure of Toxic Leaders (Algo así como El encanto de los líderes tóxicos), de Jean Lipman-Blumen, profesora de psicología de Claremont Graduate University en California. "A veces es difícil ver a través de esa cortina de humo que es el carisma cuando [uno] se topa por vez primera con un jefe o líder", asegura.
Estos jefes infernales, explica, manipulan las necesidades psicológicas de sus subordinados. Como la gente necesita sentirse segura o especial, pueden pasar por alto los primeros abusos. Una vez que se encuentran atrapados en una dinámica destructiva con su jefe, la gente adquiere un sentido de desorientación y falta de autoestima que dificulta romper el patrón.
No podemos permitir en ninguna Institución Educativa los abusos de un mal Jefe como éste que estoy mencionando.
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